En primavera, los tulipanes transforman el paisaje patagónico en un colorido espectáculo natural. Tres localidades ofrecen experiencias únicas para disfrutar de estas flores.
Durante un breve periodo de la primavera, la Patagonia argentina se tiñe de colores gracias a los tulipanes. En Trevelin, Chubut, el Campo de Tulipanes Patagonia se ha convertido en un atractivo imperdible. Desde su inicio en 1996 con solo 100 bulbos, hoy se esperan más de 2,3 millones de flores en el Valle 16 de Octubre. La temporada 2026 se desarrollará del 7 de octubre al 7 de noviembre, con entradas a $45.000 y acceso gratuito para menores de 12 años. Ubicado a 13 km de Trevelin, el campo ofrece no solo flores, sino también un recorrido autoguiado, un carrito eléctrico para personas con movilidad reducida, y opciones gastronómicas.

Huinganco y sus tulipanes en el norte neuquino
En Huinganco, al norte de Neuquén, un nuevo proyecto floral está tomando forma. Lo que comenzó como una pequeña parcela demostrativa ha crecido hasta superar los 16.000 bulbos para 2026. La temporada se inicia el 10 de octubre con actividades que incluyen ferias, talleres y propuestas de astroturismo. Este proyecto no solo destaca por sus flores, sino también por su conexión con la historia local de viveros y producción forestal, invitando a los visitantes a explorar la región y sus paisajes únicos.
Por otro lado, en Guardia Mitre, cerca de Viedma, los tulipanes florecen junto al río Negro en la estancia Peumayén. Este proyecto, que comenzó con 3.500 bulbos y ahora cuenta con 40.000, ofrece una experiencia de turismo rural que combina la floricultura con actividades como cabalgatas y paseos náuticos. Pamela Romero, responsable del cultivo, aplicó su experiencia previa en Trevelin para desarrollar este atractivo turístico que además busca producir bulbos propios y explorar la exportación futura.
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